enero 28, 1988

Foro: Constitución y Derechos Humanos

Manuel J. Clouthier
Querétaro, Querétaro
Enero 28, 1988

Sólo quiero agregar a las exposiciones de los ponentes, dos reflexiones:

1 - En México no tenemos un estado de derecho en plenitud, porque no se respetan debidamente todos los derechos humanos.

Lo que aquí tenemos es un estado de legalidad, es decir, un derecho positivo que en diversas formas atrepella derechos humanos y no reconoce la superioridad de los derechos naturales sobre la estructura político-estatal. Es legal porque es una ley que cumple con requisitos formales, pero le faltan los esenciales que son los derechos humanos.

El cambio político que Acción Nacional propone comienza por poner en orden esta relación entre la legislación positiva y los derechos humanos, sólo así tendremos un auténtico estado de derecho.

2 - La figura del constituyente permanente establecida en el Art. 135 de la propia Constitución, ha sido trastocada y envilecida por el actual sistema político presidencialista y de partido hegemónico, que le permite al presidente en turno introducir todas las reformas que a su gusto vengan.

Esta situación daña no sólo la seguridad jurídica necesaria en un estado democrático, sino que nos pone frente a la presencia de un legislador único y omnipotente que cada seis años nos insulta diciendo "La Constitución soy yo".

Creo que tenemos que hacer un esfuerzo muy grande para que la figura del constituyente permanente no sólo deje de ser una oficialía de partes del Poder Ejecutivo, sino por poner al constituyente permanente bajo el control de la sociedad civil.

Esto sólo se podrá lograr, si al Art. 135 de la Constitución le adicionamos el requisito de que ninguna reforma de la Carta Magna será violada si no pasa antes de su promulgación por un referéndum de ratificación.

En esta forma se acabará el absolutismo presidencialista, el pueblo será actor central en todo cambio de ley fundamental y se restaurará la seguridad jurídica y el respeto a la Constitución.

enero 26, 1988

Nuestra propuesta de cambio

Manuel J. Clouthier
Naucalpan, Estado de México
Enero 26, 1988

Agradezco a los dirigentes de la Asociación "Civilización y Libertad" la organización de esta sesión de diálogo que me permite exponer ante ustedes la esencia del cambio político que Acción Nacional propone al pueblo de México.

Primero les voy a decir por lo que no luchamos:

  • No buscamos integrarnos en las responsabilidades del poder para realizar una simple substitución de hombres, porque consideremos que como tales seamos mejores que otros mexicanos.
  • No queremos hacer del poder una trinchera para defender intereses de grupo.
  • No buscamos un simple cambio de programa de gobierno y de política económica, conservando la misma estructura del sistema. 

Nosotros buscamos un cambio real y profundo, que parte de una concepción que ve al hombre con una vocación trascendental, que entiende a la sociedad como un ámbito para la solidaridad y que le asigna al Estado la tarea de la realización del bien común.

Buscamos que la economía, la educación, la administración pública, se finquen en el respeto a la persona humana, a sus libertades espirituales y al derecho de todo hombre para compartir con sus semejantes los bienes de la tierra, en un régimen de justicia.

Buscamos la democracia como forma de vida y de gobierno, fundada en la igualdad de los hombres, el respeto a los derechos humanos y en la desconcentración y distribución del poder.

El cambio por el que estamos luchando y que ofrecemos es fundamentalmente de orden moral. Se trata, ante todo, de superar la actual cultura política en la que se sostiene el sistema, que no ve en el hombre más que materia, que de la sociedad no busca más que su control y ha hecho del estado una maquinaria de dominación de los cuidadanos.

Después de más de medio siglo de imperar esta forma de ver la política, los resultados están a la vista, la nación mexicana vive uno de sus más difíciles momentos.

Por eso es necesario el cambio desde los conceptos. De nada serviría cambiar a los hombres si permanece la misma cultura política.

En nada mejorará la situación, si se renuevan los planes y programas de gobierno pero permanecen las estructuras políticas materialistas y antidemocráticas.

En nada aprovechará a la nación un simple viraje –por más audaz que fuera– en la política económica si se sigue considerando al hombre, a la sociedad y al Estado igual que en los últimos cincuenta años.

Por eso Acción Nacional es alternativa de cambio. Cambio no sólo viable, sino necesario y urgente.

Cambio que el país reclama para que México y los mexicanos recuperemos la confianza en nosotros mismos y en el gran destino de nuestra patria.

enero 22, 1988

Decadencia del sistema

Manuel J. Clouthier
Villa Nicolás Romero, Estado de México,
Enero 22, 1988

La situación que priva aquí en Villa Nicolás Romero, es muestra fiel de la decadencia y depravación en la que ha caído el sistema político mexicano.

Sin pudor alguno el PRI-Gobierno se robó, por centésima vez las elecciones, impuso autoridades ilegítimas que no están respaldadas por el voto popular y agrede a la ciudadanía con represión e intimidación para que no le reclamen su falta de autoridad moral.

He aquí un caso típico de brutalidad política. Pura fuerza represiva sin sustento moral ni democrático.

Aquí en Villa Nicolás Romero se aplastó la voluntad popular y se impide que gobierne una autoridad legítima, porque este municipio está sujeto al culto mitológico que el sistema le rinde a los señores feudales y a los grandes electores que ha creado.

No se puede respetar la voluntad popular, porque pesan más dentro del sistema las flemas octogenarias del supremo zar de la CTM, que es originario de esta localidad, y su partido le tiene concesionado para su libre explotación el ayuntamiento a través de sus favoritos.

Aquí se aprecia con toda su crudeza la depravada simbiosis entre el fraude electoral y el corporativismo fascistoide sindical que practica el PRI y que sin contemplación alguna pasa por encima de la voluntad ciudadana.

Estamos pues frente aun caso evidente de autoridad ilegítima, en el que se justifica la desobediencia civil no violenta.

Acción Nacional propone que la restauración del orden democrático en nuestro país sólo será posible si el pueblo agredido por la imposición, toma en sus manos la tarea de recobrar su soberanía y peso político por métodos no violentos.

Será preciso que se organicen y trabajen disciplinadamente, para liberar a Villa Nicolás Romero del dominio del señor feudal cetemista que los oprime y agravia.

Conquistar el municipio libre exigirá tesón y esfuerzo de toda la ciudadanía. Acción Nacional puede ser el instrumento para que los mitos del sistema y culto a la personalidad dejen de sobreponerse a la libre voluntad de los ciudadanos.

Tenemos que enseñarle a las estatuas vivientes del PRI y a la maquinaria de poder que controlan, que el pueblo organizado no está dispuesto a seguir pagando el costo de su pobreza y que en 1988 la soberanía popular será recuperada por los mexicanos.

Este es el sentido y la trascendencia de esta campaña presidencial y esa es la medida de nuestra responsabilidad.

enero 16, 1988

En el bajío

Manuel J. Clouthier
León, Guanajuanto
Enero 16, 1988

Amigos del Bajío:
Amigos de los Altos de Jalisco:
Amigos leoneses:

Una vez más, como en otras importantes lucjias por la libertad están ustedes aquí, como protagonistas de un cambio fundamental en la vida política del país. Quisieron las circunstancias que fuera aquí, precisamente aquí en León en esta plaza que ha vibrado decenas de veces al grito de Libertad y Democracia que nos encontráramos las dos fuerzas políticas más importantes del país.

Les pedimos el debate serio y respetuoso, pero lo rehuyeron y quisieron silenciamos, en virtud de ello nosotros, los que formamos el Binomio Pueblo-PAN, hemos salido a la calle a encontrarnos y exclamar con vehemencia nuestros puntos de vista.

Estamos dando una batalla crucial por el respeto a los derechos humanos en nuestro país, particularmente, por el derecho a la libertad de expresión y el derecho a la igualdad de oportunidades a todos los partidos que participan en una contienda electoral.

Este es el valor y el significado de esta concentración de ciudadanos libres.

Como ellos no quisieron el debate propositivo optaron por el insulto y la mentira. Se presentaron en esta plaza con toda su prepotencia y acarreo denigrante, a despotricar contra un partido que no existe en el país.

Porque no existe en nuestro país nadie que quiera liquidar a los sindicatos, a las escuelas gratuitas y al ejido. Todo ese teatro con sus exabruptos fueron simples rounds de sombra. Probablemente ese es el concepto que aquellos tienen de un debate.

Es obvio que la soberbia de la burocracia tecnócrata ha terminado por cegarlos, creyéndose ya presidente antes de que el pueblo vote, no ha tenido ocasión para estudiar, como es su deber de simple candidato, analizar las plataformas y los planes de gobierno de los otros partidos contendientes.

Si se hubiera tomado la molestia de leer nuestros documentos, se habría enterado de que Acción Nacional no está contra los sindicatos; por el contrario, luchamos por su fortalecimiento y dignificación, liberándolos de la penetración del régimen y del sistema, que los ha convenido en vil instrumento de control político y en capital de la codicia de sus líderes que los usan para fines, objetivos y tácticas, que no son de los trabajadores sino de sus propios intereses personales.

Si hubiese tenido la atingencia de leer nuestros documentos, se habría enterado de que Acción Nacional no propone la liquidación de la escuela gratuita, que luchamos por la reivindicación de los derechos humanos en materia educativa, que peleamos porque la escuela sea la prolongación del hogar, y por lo tanto para que se respete el derecho primogenio de los padres de familia de educar a sus hijos.

Propugnamos, sí, un cambio en el sistema educativo nacional. Estamos contra el actual modelo estatizado, monopólico y dogmático. Estamos contra el libro de texto porque es obligatorio y único y que debe conservar su carácter gratuito. Estamos contra un modelo magisterial que denigra y envilece la noble tarea de los maestros, que los convierte en tentáculos de la opresión y en delincuentes electorales.

Si en verdad tuviese la voluntad de escuchar, habría entendido que en Acción Nacional el ejido es cuestión secundaria. Que para nosotros lo importante es el ejidatario, la persona humana y dignidad del campesino. Que somos respetuosos de su libertad y tenemos confianza en su responsabilidad, y por lo tanto, dejamos a la libre decisión de ellos si quieren la propiedad de sus parcelas o quieren seguir como hasta ahora.

Y como lo importante es el hombre del campo Acción Nacional no hace del ejido un mito. Para nosotros la modalidad de tenencia de la tierra es un instrumento para elevar el nivel de vida y el desarrollo de los hombres del campo a través de la productividad. En tanto que hasta ahora no ha servido para ello, debe ser revisado a fondo, no por supuestos especialistas del Distrito Federal sino por los propios campesinos y ejidatarios que saben cómo la están pasando.

Finalmente, se dijo que el país no podría ser gobernado como si fuese una empresa. Yo digo que hasta ahora sólo ha sido gobernado como botín para saquearlo y en el mejor de los casos como una receptoría de rentas.

Que el país no se puede gobernar como una empresa, en una afirmación parcial, que sólo demuestra una mentalidad burocrática ventajosa e improductiva que no dinamizará la fuerza creadora que la nación tiene para salir adelante.

Lo que ya no resistimos ni toleramos es que el país siga manejándose para beneficio de unos cuantos oligarcas que viven del esfuerzo y la productividad de todos nosotros.

Creo ese es mi compromiso, y por eso les pido su apoyo y su voto, que el país debe manejarse con vocación de servicio sin presidencialismo insultante, con sencillez, con participación de toda la sociedad y que sólo así podremos tener un país democrático ordenado, en donde impere la justicia y la solidaridad.

Leoneses, por México, gracias por su apoyo. Sé que aquí la victoria ya es del pueblo.

enero 14, 1988

Mitin en Aguascalientes

Manuel J. Clouthier
Aguascalientes, Aguscalientes
Enero 14, 1988

Amigos:

Aguascalientes se ha transformado. Dejó de ser ya una ciudad agro-comercial y de industria artesanal para convertirse en un nuevo polo industrial moderno.

Lo extraordinario de este cambio es que se ha realizado sin alterar la personalidad de la ciudad y sus tradiciones.

Podríamos decir que aquí en Aguascalientes se encuentra un ejemplo claro de que la modernización del país y nuestra apertura al exterior no necesariamente destruirá nuestra cultura y tradiciones. La modernización del país debe construirse en base a la subsidiaridad y la solidaridad.

Durante los primeros pasos de mi campaña he hablado de cómo el gobierno de Acción Nacional aplicará cabalmente el principio de la subsidiaridad. Ahora frente a empresarios modernos de Aguascalientes quiero referirme a la solidaridad.

La solidaridad se finca en:

  • El reconocimiento de la dignidad del hombre y el significado del trabajo humano.
  • Existencia de un clima de confianza y colaboración entre todos los miembros de la comunidad.
  • Reconocimiento de que todos tenemos derechos y deberes.
  • Reconocimiento de que todos debemos interesarnos por los problemas de la comunidad y en solucionarlos.

El sistema político mexicano, así como no permite la subsidiaridad por su autoritarismo, paternalismo, estatismo y presidencialismo, tampoco permite la solidaridad.

El sistema le llama solidaridad sólo a los que le puede dar más ventajas y poder político.

Pero la solidaridad solamente podrá imperar cuando se den las condiciones de respeto a la persona y sus derechos humanos, cuando haya confianza en el país, cuando se respeten las leyes y exista una mayor conciencia cívica.

Esto es justamente lo que el sistema ha destruido:

  • No hay respeto a los derechos humanos: educación, libertad, libre expresión.
  • No propicia la confianza porque no hay democracia.
  • No estimula la colaboración porque ha creado un ambiente y una cultura de abuso y corrupción.
  • No enseña correctamente los derechos y no estimula la responsabilidad para cumplir los deberes.

Por eso el imperio de la solidaridad y la subsidiaridad en el proceso de modernización de México, exige un cambio político que haga posible sus condiciones.

Sobre esas bases Acción Nacional propone en su plataforma el siguiente plan de industrialización del país:

"El desarrollo de la industria ha de ser reflejo de los cambios políticos que se realicen, particularmente en lo que concierne a la participación del Estado en la economía, al principio de subsidiaridad, a la vigencia del federalismo y al respeto a los derechos humanos".

Es importante que el estado fomente la actividad industrial con sentido social, pues ello redundará en beneficio del mexicano y de la comunidad nacional e internacional.

Por lo anterior Acción Nacional propone:

  • El desarrollo en las áreas estratégicas, de una actividad eficiente y productiva, cuyos beneficios alcancen a todos los mexicanos y sirvan de palanca para el desarrollo de la industria nacional.
  • Amplia información respecto de las materias primas disponibles y de las riquezas naturales susceptibles de explotación, así como de la infraestructura y los servicios con que se cuenta, para el desarrollo industrial.
  • Simplificación de leyes y reglamentos para el desarrollo industrial, en las que se confieran a los gobiernos de las entidades federativas, facultades que ahora tiene el gobierno federal en exclusiva.
  • Fomento y estímulo de una conciencia industrial que propicie la preparación y la investigación técnica, así como el mejoramiento de los niveles educativos, tanto cualitativa como cuantitativamente.
  • Promover las agroindustrias, las pequeñas y medianas industrias, a partir de obras de infraestructura, asistencia técnica y financiera, así como crear mecanismos ágiles de comercialización de los productos.
  • Fomentar las cooperativas de producción y apoyarlas con asistencia técnica y financiera y promover la creación de canales adecuados de comercialización.
  • Fomentar la creación de uniones de crédito de pequeños y medianos industriales, para que sus integrantes puedan adquirir créditos con bajos intereses.
  • Se combatirán los monopolios y todo mecanismo que atente en contra de la libertad de la actividad industrial o que propicie el acaparamiento de materias primas y créditos.
  • Se promoverá la creación de parques industriales que cuenten con las estructuras y los servicios necesarios, tales como carreteras de acceso, vías de ferrocarril, agua, energía eléctrica, servicios telefónicos, radiofónicos, telex y demás.
  • Se agilizarán los servicios portuarios para los productos que exportamos y las materias primas que importamos, así como también se mejorarán sus instalaciones y vías de acceso".

enero 13, 1988

Acción No Violenta

Manuel J. Clouthier
Calvillo, Aguascalientes
Enero 13, 1988

Amigos de Calvillo:

En este municipio ustedes han sufrido agresiones y violaciones en sus derechos y recientemente escenificaron protestas violentas. Yo quiero hablarles de la no violencia:

Es la técnica o método político para enfrentar a las tiranías, agresiones, injusticias y opresión, con formas de sanción y lucha política eficaces, que sean alternativa real a la violencia.

A través de la acción no violenta Gandhi conquistó la independencia de la India. Luther King logró los Derechos Civiles en EU para los hombres de color. Filipinas se liberó de la dictadura de Marcos. Funciona, se ha demostrado.

Permítanme explicarlo:

El PODER es la capacidad de hacerse obedecer. Los pueblos OBEDECEN por cual quiera de las siguientes razones:

Por MIEDO, por CONVENCIMIENTO, por COSTUMBRE o simplemente porque se CREE QUE DEBE HACERSE.

Las acciones no violentas, se fincan en la desobediencia a una autoridad ilegítima o a una ley injusta. Si el pueblo no obedece al poderoso, éste pierde su poder.

La no violencia es una técnica de lucha, que rechaza la sumisión pasiva, pero también la acción violenta.

Es una tercera vía de lucha cuyo concepto básico dice:

El ejercicio del poder requiere del consentimiento del gobernado. La población al retirar su consentimiento, puede controlar, y hasta destruir el poder del contrincante, que abusa de ese poder. ¿Cómo se realiza?

Primero hay que denunciar la injusticia y la prepotencia del poder con acciones de protesta: Marchar, pintar, etc.

En segundo lugar, se efectúan acciones de no cooperación:

Boicots, huelgas, paros.

Si la injusticia no se corrige, entonces se aplican acciones de intervención: Plantones, ayunos, juicios populares, bloqueos de carreteras.

Acción Nacional va a dar la lucha en 1988 con la no violencia, esa es nuestra técnica para darnos la democracia aquí y ahora, por eso amigos de Calvillo vengo a invitarlos a que la indignación que les provoca los agravios que han recibido antes, los canalicen positivamente con Acción Nacional en este gran movimiento cívico de cambio político que se ha desatado en todo el país.

enero 10, 1988

Manifiesto a los hombres del campo mexicano

Manuel J. Clouthier
Ejido Ibérica, Michoacán
Enero 10, 1988

¡Llegó la hora de la reestructuración agraria!

El más grave quizá, de los problemas nacionales es el del campo, y no será resuelto nunca por el actual sistema, por el contrario, se verá constantemente agravado por los métodos corruptos y de mero interés político que hasta ahora se han empleado para tratarlo.

El campo mexicano reclama el establecimiento y la afirmación de relaciones de justicia y armonía entre todos los que cultivan la tierra.

En Acción Nacional estamos luchando para liberar a los ejidatarios de la dominación política que rige su vida de trabajo; buscamos que se elimine la manzana de la discordia entre ejidatarios y pequeños propietarios y se unan en la tarea de arrancarle riqueza a la tierra; luchamos porque se reconozca el derecho de todos los hombres que tengan vocación y amor a la tierra a tenerla en propiedad suficiente para elevar la productividad y tener una vida digna, proponemos que sean los propios ejidatarios quienes decidan libremente si quieren la tierra en propiedad o desean conservar sólo la posesión y usufructo de la parcela, como hasta ahora la han tenido, porque para Acción Nacional lo importante no es el ejido sino el ejidatario.

Peleamos porque se respete la libertad de todos los productores para que puedan organizarse bajo las formas asociativas que voluntariamente escojan, sin que el estado y sus burócratas ejerzan controles indebidos sobre las mismas.

Estamos convencidos de que no podrá haber un verdadero desarrollo en México mientras el sector agrícola siga reprimido, mientras se le siga considerando como un problema político o un apéndice del sector industrial.

El Partido Acción Nacional en esta hora difícil por la que atraviesa la patria es la alternativa viable de cambio, y por ello llama a todos los hombres del campo de México a sumarse a esta lucha, a poner todo su empeño y valentía en la conquista de los siguientes objetivos:

I.- RESCATAR LA DIGNIDAD DE LOS CAMPESINOS Y FAMILIARES

II.- TENER SEGURIDAD EN LA TENENCIA Y EXPLOTACIÓN DE LA TIERRA

III.- AUMENTAR LA PRODUCTIVIDAD DEL CAMPO.

Vamos a realizar juntos una gran reestructuración agraria, orientada a hacer realidad el derecho del hombre que trabaja la tierra a que le sea útil para su bienestar y su independencia, para que sea más libre y más responsable.

La reconstrucción agraria que proponemos abarca, además de la seguridad jurídica y definición voluntaria del régimen de posesión de la tierra, el crédito para poderla trabajar, la asistencia técnica para hacerla producir y la búsqueda de precios justos para recoger los beneficios del esfuerzo realizado.

Acción Nacional y su candidato presidencial, Manuel J. Clouthier, agricultor por vocación, dirigente de ejidatarios y pequeños propietarios en otras épocas de su vida, llamamos a todos los productores agrícolas mexicanos a luchar porque a través de esta política conquistemos y reivindiquemos el derecho para los ejidatarios a optar por la propiedad de la tierra, el derecho a la productividad y el derecho de los campesinos a disfrutar del producto de su trabajo.

Bajo estos principios vamos a reestructurar el sistema ejidal, el minifundio no ejidal y la pequeña propiedad. Eliminemos el control político, la burocratización y la corrupción.

El campo será en el gobierno de Acción Nacional la base del nuevo despegue nacional, con un campesinado fuerte, libre, independiente y responsable.

El siglo XXI hallará de esta forma al campo mexicano renovado, sin los lastres actuales del caciquismo, el control político y burocrático, la pobreza y la marginación.

Hagamos juntos realidad, de una vez por todas, el noble grito de ¡TIERRA Y LIBERTAD!.

Por tu familia PAN



Rumbo a la democracia PAN



Porque sí se puede PAN