noviembre 22, 1988

El corrido de Maquío


noviembre 01, 1988

Dos estudios sobre la elección

Manuel J. Clouthier
El Universal
Noviembre 1, 1988

En nuestro Comité de Campaña siempre sostuvimos la tesis de que era inmoral proclamarse vencedor después de las pasadas elecciones, puesto que había sido tal el desbarajuste que se había hecho, que era imposible saber el resultado.

Ahora, al regersar de mi ausencia involuntaria debido a una infección en las vías urinarias que me mandó a la cama (yo que tanto presumía de nunca haber estado enfermo un día en mi vida), me encuentro con dos estudios interesantísimos que curiosamente por dos métodos totalmente diferentes, realizados por entidades diferentes llegan a conclusiones muy similares respecto del resultado de las elecciones presidenciales.

El primero de los estudios fue una encuesta directa entre 19,000 votantes, de todos los estados de la República y de 105 ciudades o rancherías, de todos los estratos sociales y de variadas actividades económicas. Dicha encuesta fue hecha por profesionales, sin tendencia política alguna y tiene un grado de confiabilidad de meas o menos 1.045%, al haberse efectuado la encuesta en uno de cada 2,000 votantes de los 38 millones del padrón (por eso son 19,000).

EL RESULTADO FINAL A NIVEL NACIONAL
FUE EL SIGUIENTE


Contendientes


Datos
del Gobierno

Colegio Electoral


Resultado
de Investigación


Diferencias


Muestra
I


Muestra
II


Muestra
I


Muestra
II


Salinas


50.7
%


35.4
%


34.4
%


+
15.4


+
16.3


Clouthier


16.8
%


29.1
%


30.9
%


-12.3


-14.1


Cárdenas


31.6
%


31.4
%


30.6
%


+
0.2


+
1.0


Magaña


1.0
%


1.1
%


0.8
%


-0.1


+
0.2


Ibarra


0.39
%


0.7
%


0.7
%


-0.4





Haciendo una simulación de los resultados obtenidos en la encuesta para encontrar las cifras reales que deberían haber aparecido en los resultados de la elección, llegamos a lo siguiente:

A Salinas le sumaron de más 3'043.000 votos.

A Cárdenas lo dejaron sin alterarle las cifras y al PAN (Manuel Clouthier) le bajaron poco más de 2.5 millones de votos.

La conclusión es que la consigna era no sólo aumentarle a Salinas, sino disminuirnos a como diera lugar al PAN, a quien consideran la legítima oposición.

En casi todos los estados de la República hubo diferencias a favor de Salinas, en doce entidades la distancia fue mayor al 20 % de votos adicionados: Campeche, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz y Yucatán.

Mientras con Manuel Clouthier (PAN) sucedía exactamente lo contrario. Sólo en un estado, Aguascalientes, aparece una diferencia pequeña positiva entre las cifras oficiales y la encuesta. Los estados donde más nos robaron fueron: Chiapas, Durango, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Hidalgo, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Veracruz y Yucatán.

En cuanto a Cárdenas (candidato del FDN) la situación fue ambivalente. En la mitad de los estados la diferencia es en su contra (principalmente Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla y Tabasco). Pero en nueve estados la diferencia es a su favor: Baja California, Colima, Jalisco y Michoacán son bastante considerables. El resto de la República la situación es equilibrada.

Finalmente podemos decir que Magaña y la señora Ibarra también tuvieron tendencias reales y poco significativas.

Hablemos ahora del origen de los votos.

Al PRI lo abandonaron 4 de cada 10 votantes de 1982.

Su candidato retuvo seis y sólo incorporó dos de nuevos electores.

Al PAN se le escaparon casi dos de cada diez votantes de 1982, pero adicionamos dos de cada diez que le arrebatamos al PRI, dos más de los jóvenes que votaron por primera vez y uno más al abstencionismo.

En cuanto al FDN (Cárdenas) no tiene antecedentes comparables por ser una amalgama de partidos, pero podemos decir que de cada diez votantes cardenistas cuatro salieron del PRI, dos del abstencionismo y uno por primera vez.

Los votos del PAN fueron en un 52% femeninos, miemtras que Salinas sólo obtuvo el 42% del voto de la mujer y Cárdenas apenas rebasó el 32%. Vale la pena mencionar que doña Rosario Ibarra obtuvo el 60% de sus votos de mujeres.

Los jóvenes votaron por el PAN y Cárdenas, los viejos por el PRI. El 45.5 % de votos de Salinas teníasn más de 36 años, mientras que sólo el 32 % es de Cárdenas y el 31 % de Clouthier rebasaban la edad mencionada.

Había muchos parámentros que comentar como son de edad, ingresos, ocupación, et. etc., pero por ahora sólo quiero remarcar el resultado final que es una votación muy pareja entre Salinas, Cárdenas y Clouthier. Un fraude descarado a favor del primero y un deseo de perjudicar al último.

Pero les decía que hubo otro estudio que llegó a resultados muy similares pero por otra metodología bastante diferente. En este estudio se recurrió a los matemáticos y la estadística y se llegó a la conclusión que hubo 58 de los 3000 distritos donde los resultados son tan increibles que según estadísticos es imposible que suceda una cosa así. Para ejemplificar me voy a referir a 3 distritos del estado de Nuevo León.

Distrito V, ahí votaron el 95.5 % PRI con 64.3 % de las casillas con votación del 80 % o meas.

Distrito VI, ahí votaron el 91.3 % PRI con 49.7 % de los empadronados.

Distrito XI, ahí votaron el 80.9 % PRI con 38.5 % de los empadronados.

Hubo otros distritos donde el grado de descaro fraudulento fue menor. Todo esto se fue clasificando y ponderando según las estadísticas y los porcientos de credibilidad de resultados y se llega a una conclusión sorprendentemente similar al método de los 19,000 entrevistados que mencioné con anterioridad.

Más adelante platicaremos estos estudios para que el pueblo comprenda cuales fueron los resultados y dónde estuvo la burla. Mientra seguiremos luchando para lograr leyes justas que permitan elecciones confiables. No puedo concebir nuevas elecciones con las mismas reglas corruptas. Ya la sociedad lo reclama.

Los intelectuales han sacado desplegados exigiéndolo.

La Iglesia Católica ha hecho otro tanto. Los partidos políticos, por supuesto queríamos cambiar las cosas. El resto es de todos los mexicanos: luchar por la democracia y el respeto a nuestra dignidad humana.