agosto 28, 1989

Darle tiempo al diálogo para que madure

Manuel J. Clouthier
El Universal
Agosto 28, 1959

Muchas cosas buenas y malas han pasado en el panorama político nacional desde el 2 de julio, en que publiqué un desplegado nacional intitulado "Democracia, necesidad vital de la nación".

En ese día, precísamente, se efectuarían las elecciones en Baja California, Michoacán, Chihuahua, entre otras, y en el documento asenté:

"Todo indica que no se trata de democratizar, sino tan sólo rehacer el viejo modelo, disfrazando el unipartidismo de 'carro completo' con una fachada de PRI 'dominante selectivo', en donde el voto se sigue pisoteando con una admisión arbitraria de derrotas para el partido-Gobierno, lo cual se hace posible por el control que este binomio ejerce sobre los organismos electorales".

"Esto no es democracia", decíamos en la publicación, "sino manipulación del sistema".

Digo que muchas cosas han cambiado porque hoy el pueblo impuso su voluntad y Baja California triunfó. Pero además se manifestó un deseo modernizador entre algunos dirigentes nacionales del Gobierno que admitieron esta derrota.

Desgraciadamente este sano deseo de enderezar la política nacional no es compatida por toda la familia revolucionaria y el fraude se dio en Michoacán donde el PRD ganó la mayor parte de las diputaciones (no todas como ellos anunciaron al principio), pero ganaron, y los propios candidatos, así como la maquinaria oficial volvieron a defraudar la voluntad popular. Otro tanto ocurrión en Huajuapan de León, en el estado de Oaxaca, donde nuestro candidato, doctor Luis Guevara Camacho, se encuentra en huelga de hambre desde el 9 del mes actual para defender el triunfo que obtuvo en 25 de las 26 casillas con que cuenta el municipio, mediante una votación de 3,009 votos PAN contra 2,934 PRI.

En la casilla que se robaron los priístas la votación fue del 103% de los empadronados y abrumadoramente a favor del PRI.

De lo anterio de desprenden dos cosas:

  • Es mentira que ya la hicimos y la democracia estará presente de ahora en adelante en México. El fraude en buena parte de Michoacán contra el PRD, al igual que en Huajuapan, demuestran que aunque algunos elementos de la cúpula si tengan deseos democratizadores, el PRI todavía sigue siento la cueva de Alí Baba.
  • Mientras aquellos que han querido desprestigiar al PAN diciendo que ya se vendió a cambio del reconocimiento en B, Oaxaca demuestra que a nosotros también se nos pretende defraudar. ¡Habrá que seguir luchando!
Pero volvamos al 2 de julio y al desplegado nacional donde manifesté que iniciaría, el 28 de agosto, un ayuno permanente y público para exigir que en el proceso legislativo que se pondrá en marcha, se llegue a una verdadera reforma política y no sea simplemente una reforma electoral orientada a rehabilitar el mismo sistema antidemocrático que padecemos.

Hoy es 28 de agosto. Nuestra diputación ha estado dialogando con todos los partidos y esla primera fracción parlamentaria que hizo una propuesta de nueva ley electoral.

Sopesando el triunfo del PAN y reconocimiento del mismo en BC, el fraude al pueblo de Michoacán, donde ganó el PRD, y el de Huajuapan, así como las pláticas que se están efectuando entre los diputados de decidido posponer temporalmente el ayuno para dar oportunidad a que le diálogo madure y tener la opinión de nuestros legisladores respecto al avance de la reforma electoral. De ser éste negativo, inmediatamente procederé a cumplir el compromiso. Si por el contrario, se me informa que las pláticas y trabajos siguen por buen camino, continuaré esperando un feliz desenlace.

Jamás he sido dogmático y creo en el diálogo como forma civilizada de dirimir las diferencias. Pero éste debe partir de ciertas premisas para ser fecundo; de otra manera, es simple manipuleo y táctica dilatoria:

  • El diálogo presupone que el de enfrente puede tener la razón y los participantes van con el ánimo de dejarse influir.
  • El diálogo tiene que darse entre iguales y no con una parte prepotente mirando hacia abajo al interlocutor.
Así las cosas, se me ha dicho que los grupos parlamentarios están dialogando y queriéndose poner de acuerdo en las enmiendas que habrán de hacerse a la Constitución para desembocar en una verdadera ampliación de la vida democrática. Esperamos que así sea y por eso hemos decidido aplazar (¡Ojalá! que definitivamente, porque eso nos diría que se logró el objetivo), pero de ninguna manera es esto una excusa para no cumplir mi comrpomiso.

Hace más de 50 días anuncié mi inquebrantable voluntad de aportar nuestro grano de arena en este proceso. La palabra empeñada sigue vigente. queiro darle tiempo de prueba a algunas críticas que recibí al anunciar mi decisión el 2 de julio.

Quiero también darle espacio de comprobación a la opinión de aquellos que de buena fe me han aocnsejado no realizar el ayuno, porque no sería oportuni ni adecuado.

Quiero, en una palabra, sumarme al esfuerzo de diálogo para que los legisladores de diversas ideologías comprendan que por encima de los partidos políticos está nuestro querido México y que éste no tiene salida alguna de sus grandes problemas si no nos enseñamos a respetarnos y darnos autoridades legítimas, respaldadas por el sufragio libre y respetado hacia todos los mexicanos.

agosto 21, 1989

Qué aprender en Francia

Manuel J. Clouthier
El Universal
Agosto 21, 1989

Hoy terminamos las cuatro semanas de estudio intensivo de francés. Hoy fueron las despedidas de los compañeros de clase y de los profesores. Tuvimos además un pequeño festival de teatro en donde mi hija representó un papel de novata como actriz. Volví a sentir la nostalgia de la escuela y ese vacio que se abre en el alma cuando se despide uno de sus compañeros de clases, y una forma de vida donde la realidad está ausente y el quehacer es tan diferente al bregar en lo cotidiano del ámbito de los negocios o de la política.

¡Qué bien me ha hecho el llenar una vez más mis alforjas de sencillez y anhelos, búsqueda e ilusiones, estudio y compañerismo! ¡Ah, si pudiera vivir como estudiante toda la vida!

Ciertamente no fue mucho el francés que he aprendido. Además, creí que iba a tener mucho tiempo para escribir o hacer otras cosas. La verdad es que todos los momentos los tuve ocupados: haciendo la tarea de la escuela, visitando algún museo o castillo de rio Loira, caminando por la campiña o platicando con los emigrados de Francia provenientes de Laos, que vienen a cortar pepinillos cerca del lugar donde hemos vivido mi mujer, algunos de mis hijos y yo, mientras estudiamos la lengua de Victor Hugo y de Balzac. Si no aprendí más el idioma, aunque veo que mis hijos lo han hecho mejor que yo, deberá ser por la edad o por estar fuera de condición para la visa estudiantil, o quizá porque me hice el propósito de jerarquizar mis objetivos en este viaje:

  • Convivir más, mucho más, con la familia.
  • Descansar de los más de tres años que llevo de intenso ajetreo político.
  • Purificar el espíritu para reanudar la lucha.
  • Y al final estudiar francés (aunque la excusa para hacerlo era ésta).
Así las cosas, estudié pero sin matarme ni dejar que me quitara el sueño al no hacer un progreso más rápido.

Pero hoy concluye este hermosa etapa de mi vida. Pronto regresaré a reanudar lo empezado en el quehacer político y terminar de entregarle a mis hijos lo poco que queda de los negocios.

De Francias he aprendido bastante. Hay mucho que aprender.

Que la democracia es tan buena hasta para forzar a un presidente, que se autodenomina socialista, a tomar acciones francamente de economía de mercado. Mitterrand ha fomentado la libre empresa y ha desistido de sus políticas dogmáticas con las que inició su gobierno. Por eso ha sido el único presidente, desde la época De Gaulle, que ha sido reelecto.

La economía francesa se finca en una sólida agricultura que es bien retribuida. En el agro destinan pequeñas parcelas a la siembra de hortalizas para el autoconsumo. Lo mismo sucede con las gallinas y algunos animales menores, de los que se fomenta su crianza para el consumo del propio agricultor.

El modelo de explotación en el agro es agícola pecuario (agropecuario). Después de la cosecha de trigo, absolutamente toda la paja es empacada y guardada para utilizarla posteriormente como alimento de ganado. (En México se quema). La reforma agraria de nuesto país no propicia que al agricultor sea también ganadero, a es último le está vedado sembrar su tierra porque de la expropian. Además ya no hay gallinas o huevos en los ranchos, mucho menos verduras para el autoconsumo.

Sigo con lo pecuario, porque estoy maravillado con la alta explotación de especies menores en este país, La cría de pato, conejo, borrego, cabra y faisán es realmente asombrosa.

El aprovechamiento de toda clase de especies, mediante formas especiales de preparación: salchichas, quesos de puerco, patés, etc., son formas de aprovechar todo y de crear un mecado para el consumo.

Los franceses han sido muy hábiles para escoger algunos productos y dedicarse a explotarlos con suprema calidad y buena mercadotécnia: el champagne, los vinos de todas las regiones, los perfumes, la moda y sobre todo el turismo. Ellos han vendido con éxito turístico lo que a través de los siglos la misma historia de Francia ha dejado. Los museos de Louvre, Homme, Pompidou, la catedral de Notre Dame y la arquitectura gótica o renacentista de tantos edificios, los castillos de Loira.

En fin, los franceses tienen fabulosos ingresos por turismo hasta en sus playas, en donde nosotros los superamos infinitamente.

El pueblo francés es exigente, llega hasta la arrogancia en su exigencia. Siempre he dicho que entre más crítica en una sociedad más democrática y permeable al cambio se vuelve. Ellos no se conforman con que encarcelen a La Quina para imponer una Quinita, o que quiten a Jonguitud para imponer a la Gordillo. Cuando Mitterrand quiso esptablecer leyes educativas que marginaban a los padres de familia, éstos se reunieron por millones en Versalles y el presidente tuvo que dar marcha atrás. Tienen un presidente socialista pero un Congreso plural y un presidente municipal de París (Chirac) que es más bien centrista.

Por supuesto que también pudiera hacer algunas críticas de la vida y la economía de este país, pero eso se los dejo a los franceses, ellos mejor que nadie han sabido equilibrar el poder de los gobiernos y en esa forma han evitado el abuso del mismo.

¡Ahora vuelvo a mi México querido, más descansado, más preparado, más resuelto, más patriota que nunca! Vuelvo a mi compromiso de ver cómo evoluciona lo de Baja California. A observar y actuar en lo ocurrido en Michoacán, porque la democracias debe ser para todos y debe respetarse cualquiera que sea el ganador (siempre y cuando lo sea).

Vuelvo a aportar lo necesario para que las leyes electorales en México sean las mejores, que permitan la evolución padífica de nuestra patria hacia la democracia y el progreso. En suma, a promover leyes que fomenten y propicien que sean los mexicanos y no el presidente o la familia revolucionaris los que nombren a sus gobernantes.

agosto 08, 1989

Descanso que fortalece el espíritu

Manuel J. Clouthier
El Universal
Agosto 8, 1989

Vacacionar es hacer algo diferente a lo usual, es no tomar decisiones, es dejar o posponer las responsabilidades; es, en fin, descansar la mente, –no tando físicamente–, para volver a la brega con nuevos bríos y con más ganas de hacer nuestro deber.

Cuando digo que es algo diferente, me refiero fundamentalmente a que si mi trabajo consiste en intensas relaciones humanas, ahora que me encuentro de vacaciones éstas no tienen la trascendencia usual. Hoy platiqué todo el día con mis dos maestras de francés y mis ocho compañeros de clase, dos alemanes (más o menos de mi edad), los noruegos (dos muchachas y un joven), dos japoneses (un muchacho y una chamaca), una chinita de Hong Kong. Nuestras relaciones son muy cordiales, pero no profundas o que afecten intensamente nuestras vidas.

Dejar de tomar decisiones es para mi lo que más me descansa. Siempre he sostenido que el trabajo físico no cansa y que el trato con la gente, si nos agrada, es bastante fácil; lo que en realidad agota, es la toma de resoluciones. Nad hay que me disguste tanto como el asumir el riesgo de equivocarme. Estudiar todo lo posible un caso que tenemos que resolver, para luego analizarlo, sintetizarlo y decidir lo que se tiene que hacer, sabiendo que vivir es un riesgo y que no siempre tenemos el tiempo necesario para estudiar los problemas (sobre todo en política, donde a veces por el apremio del tiempo las cosas se hacen a rumbo), en algo que desgasta y quita el sueño.

Tanto en el mundo de los negocios como en la política, para mi lo más agotante han sido esos momentos, cuando rodeado de asesores y gente pensante se pone uno a darle vueltas a un problema, al desmenuzarlo y ver todas las aristas y consecuencias que puede tener para el quehacer político o para la vida de la empresa, según sea el caso. Esas horas envejecen y desgastan a la persona (cuando menos a mi). No es pues el trabajo intenso de supervisión o capacitación, de motivación o de relaciones humanas, lo que a mi más me desgasta, sino la toma de decisiones.

Pero al descansar la mente, el dejar de ver a tus colaboradores habituales, el alejarte de tus problemas cotidianos, el dejar que otros hagan su tarea. Todeo esto, es descansar la mente, reposar el espíritu y eso es lo que estoy haciendo.

Hago más ejercicio físico que lo habitual. Estoy caminando de tres a cuatro kilómetros diarios, subo y bajo escaleras todo el día, a veces voy a la piscina, y ayer incluso jugué un partido de futbol con unos chamacos y mi hijo Ricardo, de 14 años. Hoy me duelen las rodillas y me rechina la espalda, pero ¡cómo he descansado! Me siento como nuevo.

¡Qué sano es quitarse las telarañas de la mente! Divagar un poco, estudiar, cocinar, visitar lugares nuevos, ver otras formas de vida. En fin, hacer muchas cosas que nunca hacemos porque estamos muy ocupados y nos olvidamos de nosotros mismos. Qué hermoso es reencontrarse con la familia y gozarla una vez más, porque ya habiamos olvidado lo que se sentía estar cerca de los que uno quiere.

Y es que a veces se nos olvida, por encontrarnos en el rejuego de la vida, que la mente y el coraz´øn necesitan también algo de cariño y atención. Tantos meses con preocupaciones de política nacional y olvidándome de los prójimos más próximos, que son los que más quiero y me quieren.

Después de este pequeño descanso mi espíritu se ha fortalecido. Siento que he hecho algo bueno y necesario. Que era necesario lo que estoy haciendo y que de ninguna manera me siento culpable de abandono de mi quehacer.

De ahora en adelante mi mente estará más fresca y mi espíritu fortalecido. He revalorado lo mucho que tengo, y por lo que tengo que luchar: mi familia, mis hijos, mi libertad y mi capacidad de respuesta y de compromiso.

Pronto volveré a México. A esa querida patria que tanto quehacer ofrece. A ese México que desea correr el riesgo de ser libre para empezar a ser una nación de gente responsable. A esos compatriotas que se encuentran en proceso de integrarse como nación, de vencer el miedo de comprometerse consigo mismo y con los demás. A esos mexicanos que todavía siguen creyendo que nada puede cambiar y esos otros que están convencidos que todo está cambiando, que este proceso que se ha iniciado es irreversible y ya nadie, absolutamente nadie, podrá detenerlo.

agosto 03, 1989

Carta desde Francia

Manuel J. Clouhtier
El Universal
Agosto 3, 1989

Vine a Francia para dialogar con algunos dirigentes de diversos partídos políticos y gente importante que forma opinión en este país.

Lo hice con la sencillez de quien expresa un punto de vista diferente al del Gobierno. Comenté con los franceses lo mismo que expresé en Estados Unidos. No es cierto que México tenga sólo dos salidas, como el sistema ha hecho creer: más de lo mismo, corrupción y autoritarismo del PRI, o el caos. Existe una tercera opción que se llama democracia, en la que mi partido tiene mucho que decir, por tener 50 años luchando por construirla junto con el pueblo Mexicano.

  • Visité a Bernard Stasi, primer vicepresidente del partido CDS (Centre des Démocrates Sociaux). Que está unido a la Union Pour la Democratie Française que liderea Valery Giscard d'Estaing.
  • Me entrevisté con Jacques Dosciousko Marizet, secretario de Relaciones Internacionales del Partido Resemblement Pour la Republique.
  • Estuve con el senador Xavier de Villepin, de UDF (Union Pour la Democratie Française).
  • Hablé con Alfred Sieffert-Gillardin, director del Ministerio de Relaciones Exteriores para Norte-Centro y Sudamérica.
A todos les hice ver la importancia del triunfo del PAN en Baja California, la primera gubernatura en la historia que le pueblo de México logra que se respete. No una concesión graciosa de Salinas o un regalo del PRI, un triunfo del pueblo.

Pero además de estas entrevistas de tipo político, mi intención al venir a Francia en el bicentenario de la Revolución francesa (14 de julio), era convivir y descansar con mi familia, a la cual tenía bastante relegada después de tres años de intensa campaña política. Primero en Sinaloa como candidato a gobernador y después a la Presidencia de la República.

Nuestras vacaciones consisten en tomar un curso para aprender algo de Francés. Siempre he sostenido que la característica principal de la juventud es su capacidad de cambio y su deseo de aprender. Me jacto de ser joven aún, porque poseo las ganas de cambiar y mejorar.

Así las cosas nos inscribimos mi mujer y yo, acompañados de algunos de nuestros hijos en el Euro-centro de Idiomas de Ambaise, en la parte central de Francia. Esta ha sido una experiencia hermosa: volver a ser estudiante.

Entramos puntuales a las 8:30 de la mañana todos los días y salimos a las 12:30. En las tardes tenemos obligatoriamente dos horas más, los martes y jueves, pero por propia voluntad dedicamos algo de tiempo a escuchar casetes para mejorar nuestro entendimiento de este idioma. El inglés lo aprendí de chamaco y se me facilitó. No ha sido así con el francés. Será la edad o la falta de práctica en el estudio o que a veces divago en otro tipo de preocupaciones personales, el hecho es que hablar este idioma me está costando trabajo.

Pero no todo es difícil en este corto impasse de mi estancia. Hace tiempo que no convivía tanto con mi mujer e hijos, y tampoco tenía la preocupación de arreglar mi cama por las mañanas.

Pienso que este descanso me está sirviendo para reflexionar sobre los nuevos esfuerzos que tenemos que hacer para la democratización de México. Pronto habremos de regresar con nuevos bríos y con más energía que nunca. Nos habremos quitado algunas telarañas de la mente, habremos equilibrado mejor la vida dedicando algo de tiempo a la cultura y a la familia. No todo debe ser política o trabajo en cuestiones económicas. Debe existir un equilibrio para actuar inteligentemente.

Antes de tomas estas vacaciones saqué un desplegado nacional –lo hice el mismo día de las elecciones en Baja California– anunciando un ayuno voluntario para el 28 de agosto, cuando se inicie el periodo extraordinario de sesiones del Congreso de la Unión, que deberá votar las reformas constitucionales y de la ley que permitan elecciones justas en nuestro querido México. Por supuesto que también quería que sirviera como presión para que se respetaran los comicios en Baja California. ¿Cuánto sirvió? No lo sé. Pero la vistoria de Ernesto Ruffo puede y debe ser un parteaguas en la historia de México. Esta victoria no debe cegarnos porque las reformas a las leyes electorales seguirán siendo necesarias.

Yo por mi parte me sigo preparando anímica e intelectualmente para ir al ayuno. Creo –o al menos pienso– que todo está listo para que nuestro país empiece una nueva etapa histórica. Que hay la suficiente gente decidida para dar ese empujón y arriesgar algo de su comodidad y privilegios para el bien de todos. Pienso que el PAN sabrá estar a la altura y proveer el liderazgo (no caudillismo) que un pueblo heterogéneo com el nuestro requiere para conjntar voluntades en los momentos difíciles que habrán de venir.

Mientras tanto me he retirado a meditar un poco acerca de mi vida, a convivir algo más con mis hijos, a rogarle a Dios que me entiendan y no me juzguen con dureza, que me tengan caridad y que comprendan que uno de mis mayores defectos es haberles hecho sentir siempre mi fortaleza y dureza, pero que como humano tengo todos los defectos de un pecador estándar.

Otra de las cosas que estoy haciendo en estas "vacaciones", es convivir más con la juventud. Con los jóvenes de muchas partes del mundo. Aquí tengo compañeros de Noruega, Japón, Alemania, México, España, etcétera. Habemos además, uno que otro "joven" de espíritu, que al igual que yo quieren aprender y ser más, para poder dar más.

Al final de cuentas lo que vale es que cuando se comparte se crece. El conocimiento y el amor son buenos ejemplos de mi anterior aseveración. Cuando compartimos nuestro amor y los conocimientos, nada perdemos, cuando se comparte la riqueza o el alimento, ganamos más. El que da amor, el que enseña, sale ganando.

Vine pues a pensar y aprender: a descansar y convivir con la familia: a relajar el espíritu y a tomar fuezas para poder seguir en la brega. Pronto habré de regresar a mi querido México. No he claudicado, estoy descansando pero no he desistido.