octubre 01, 2002

XIII Aniversario Luctuoso del Ing. Manuel J. Clouthier del Rincón

Octubre 1,2002

Versión estenográfica de las palabras del Presidente Vicente Fox Quesada durante el XIII Aniversario Luctuoso del Ing. Manuel J. Clouthier del Rincón, que esta mañana encabezó en Av. Insurgentes Sur, Esq. con calzada Vito Alessio Robles, colonia Florida de esta ciudad.


Buenos días, buenos días.

Pues como todos los años, nuevamente aquí estamos presentes en los actos de conmemoración al gran hombre, a un gran hombre de México.

En estos momentos también en distintos lugares de la República Mexicana están ciudadanos recordando a Manuel Clouthier, al "Maquío", particularmente allá en Sinaloa, en Culiacán, donde mandamos un saludo afectuoso a todo aquel pueblo, a toda aquella ciudadanía que fue cuna, que fue inspiración, que fue motivo de mucha política de Manuel Clouthier.

Recordamos aquí al hombre, recuerdo yo personalmente al que he llamado mi padrino político. Aquella última semana de su vida me tocó el privilegio de estar juntos durante toda la semana pasando largas horas de plática y reflexión sobre nuestro país, sobre la lucha política, sobre la tarea para construir en México una verdadera democracia.

Y así recorrimos en campaña poblaciones del estado de Michoacán, para despedirnos finalmente en Sahuayo, de donde él salió --ahora lo sabemos-- hacia su destino, salió hacia Culiacán donde posteriormente enfrentaría la muerte allá en su propio estado, en su propia casa; pero para esto ya había sacudido a México entero, ya nos había dado muestras amplias de su coraje, de su fortaleza, de su pasión por México, de su pasión por servir a los demás y, sin duda, provocó grandes cambios en nuestro país: energizó la lucha democrática, nos inspiró a la ciudadanía a la participación política, nos llenó de amor y de cariño hacia nuestro querido México y nos dio las ideas que él difundió y apoyó para hacer exitosa esa lucha.

Así despertó el Partido Acción Nacional y recobró una nueva energía para seguir adelante con su brega de eternidad, para organizarse más a nivel nacional, para integrar toda esta fuerza ciudadana a sumarla a sus filas y para dar las grandes batallas por México.

Y de igual manera despertó a México entero, despertó a cada ciudadano hacia el sentido de responsabilidad con nuestra patria, a entender que México no es propiedad de nadie, que México es la casa, es el hogar amplio de todos y cada uno de los mexicanos y las mexicanas y así, el país entero entró a esta lucha por la democracia, por el cambio político en nuestro país.

Sueños, ideales y metas del "Maquío" que finalmente cristalizaron. A partir de su lucha no hubo un solo paso atrás. Día a día más y más avance en esta lucha por la democracia en nuestro país.

Hoy el "Maquío" puede estar satisfecho, sobre todo en aquellas ideas que fueron centrales en su pensamiento, en aquellos propósitos que tenía para México.

Recuerdo muy bien en nuestras pláticas su compromiso con el campo mexicano, la idea de modernizarlo, de transformarlo, de convertir a cada productor y a cada explotación agropecuaria en una verdadera empresa, en el más amplio y positivo de los sentidos, y esta tarea se está llevando a cabo en nuestro país. Hay una transformación radical hacia la productividad, hacia lograr que en nuestro país la agricultura se convierta en una actividad rentable, una actividad rentable que permita ingresos dignos a cada familia en el campo.

Hay una gran cruzada por el conocimiento, el entrenamiento, la capacitación, la tecnología llevada hasta el último rincón del campo mexicano, y empezamos a ver ya los resultados con las soluciones que se están dando a la industria azucarera, a la industria cafetalera, a la piña, a los granos en nuestro país, al ramo pecuario del campo mexicano. Las transformaciones se están dando.

Y recuerdo bien cómo el "Maquío" se enardecía ante cualquier acto de corrupción. Fue un hombre no sólo honesto, ético, de una alta calidad moral, sino una persona que verdaderamente vomitaba todo acto de corrupción que estuviera cerca y luchó incansablemente por la honestidad, por la transparencia, por la rendición de cuentas.

Hoy en México, en el Gobierno Federal, hemos jurado un código de ética todos y cada uno de los funcionarios públicos.

Hoy el Gobierno Federal da una lucha frontal en contra de la corrupción y por la transparencia.

Hoy tenemos una ley de acceso a la información pública, que hace apenas un par de años era impensable.

Donde es obligación jurídica del Gobierno informar absolutamente de toda cuanta información esté en sus manos o esté dentro de las oficinas del Gobierno Federal. Este es un acto y es una ley de gran trascendencia para el país.

Estoy seguro de que el "Maquío" verá con satisfacción estos cambios profundos que se están dando en México.

Y ya lo señalaba Luege, la idea de organizarnos, la idea de planear, la idea de ser eficaces en nuestras tareas de Gobierno. Un ejemplo claro es Yucatán. Estamos organizados a ir, no sólo Gobierno Federal, gobierno estatal y gobiernos municipales, estamos organizados para enfrentar la tragedia con la sociedad civil, con las organizaciones no gubernamentales y son cientos y cientos de toneladas de víveres, de cobijas, de despensas y de otros elementos que son urgentemente requeridos en Yucatán, los que ya están llegando a aquel estado desde hace varios días.

Hay un puente aéreo moviendo toneladas y toneladas de mercancía, hay un puente marítimo moviendo toneladas y toneladas de mercancía, hay un puente ferroviario llevando en un solo tiraje más de 250 toneladas de alimento.

Estemos, pues, organizados y al lado de nuestras hermanas y hermanos de Yucatán, de Campeche y de las otras comunidades que han sufrido las contingencias de esta casi catástrofe que señalaría yo.

Por lo demás, pues el "Maquío" aquí está más vivo que nunca, más listo para trabajar por México que cualquier otra persona que lo estamos haciendo en este país.

Para mí, en lo personal, --y con esto termino-- señalar que fue inspiración para mi participación en el servicio a los demás y en la tarea política, es inspiración hoy para gobernar y estoy seguro de que seguirá siendo inspiración para enfrentar los retos del siglo XXI como país.

A ustedes, qué bueno que están aquí presentes, que recordemos juntos al gran "Maquío", al inolvidable "Maquío". Muchas gracias y que Dios los bendiga.