agosto 07, 2006

La verdadera resistencia civil

Fernando Amerlinck
La Revista Peninsular
Edición 876
Agosto 7, 2006

No. Clouthier jamás apoyaría a AMLO, por serias razones. Clouthier se basaba en siete condicionamientos morales a cumplir siempre. Los perredistas homenajean a Manuel Clouthier, precursor mexicano de la resistencia civil activa y pacífica. Y dicen que hoy estaría con López Obrador. No. Jamás apoyaría a amlo, por serias razones.

Clouthier se basaba en siete condicionamientos morales a cumplir siempre:

1. Proclamar la verdad aun en perjuicio de uno mismo; la mentira y el disimulo son de la tiranía, nunca de la democracia.

2. Protestar por la injusticia, se cometa donde se cometa y por quien sea.

3. Penetrar la conciencia del oponente. Primero, procurar cambiar su comportamiento por persuasión. Sólo si no se logra, usar la coacción.

4. Prescindir de la injusticia sin cometerla contra nadie a escala alguna. La justicia es un valor absoluto.

5. Pedir ayuda (y orar) sin arrogancia, reconociendo la humana debilidad propia y ajena. Pedir y ofrecer ayuda es formar redes de apoyo mutuo.

6. Pagar el precio. El valor civil cuesta. La libertad cuesta. La justicia cuesta. Siempre hay que pagar.

7. Perdonar. No mantener resentimientos ni restregar ofensas al adversario. El perdón disuelve el círculo vicioso de la violencia, al declarar concluido todo daño.

Al decidir una acción, lo primero es fijar un propósito que cumpla con esas siete “P”.

Clouthier tuvo uno que consiguió en vida: abrir la cerrazón de la televisión y el radio. Al conseguir ese objetivo cesó su más dura campaña, tal como lo había prometido.

Consiguió otros después de su muerte: que no hiciera las elecciones el gobierno sino los ciudadanos; y reformar las leyes para impedir el fraude electoral.

Jamás Clouthier habría convocado basado en “indicios” de un acto ilegítimo. Jamás hacía una acción sin decir a qué llevaba a la gente –para evitar mandarla al matadero– ni empezaba por lo más peligroso. Clouthier seguía tres fases de progresivo nivel de riesgo:

1. Protesta y persuasión: organizar protestas verbales y escritas (sin insultar); usar la prensa, que entonces sólo era la internacional; denuncia por video. Si no se modifica la con¬ducta injusta hay que pasar pronto a:

2. No cooperación o desobedien¬cia civil social, política o económica. No atender órdenes injustas, no pagar multas o impuestos, ley del hielo, huelga; ayunos públicos, boicots. Sólo si eso tampoco fun¬ciona viene lo último y más peligroso:

3. Intervención. Toma temporal de puen¬tes o puertas, acoso telefónico, organismos alternos de legislación, estrangulamiento de vías, obstruc¬ción no-violenta.

No usó el Maquío la resistencia para proclamar su propio triunfo (como tampoco hizo el otro defraudado, Cárdenas) para no arriesgar la vida de “la gente”. Como agricultor que era, prefirió seguir sembrando libertad y democracia (y probablemente murió por eso).

Sólo por mala fe o ignorancia culpable puede compararse 1988 con 2006. La auténtica resistencia civil jamás legitimará el engaño, ni hará triunfar a alguien a pesar de la verdad conocida.

Y nunca, nunca, nunca jamás habría dicho Clouthier que iría hasta donde “la gente” quisiera. Él fijaba tácticas y estrategias, pero jamás puso a la masa por delante; quien se enfrentó a las metralletas fue él.

“Cambiaremos a México sin odio y sin violencia” era su divisa. Nada que ver con la violencia verbal –siempre precursora de la violencia física— y el odio rezumado contra el adversario, el enemigo, el otro mexicano.

julio 30, 2006

Realizan panistas "acto de desagravio" ante la estatua de Manuel J. Clouthier

Gabriela Romero Sánchez
La Jornada

Carlos Gelista, del PAN: las de hoy no son las mismas condiciones que había en 1988


Al encabezar ayer un "acto de desagravio" en el monumento a Maquío, el presidente del PAN-DF, Carlos Gelista González, lamentó que "algunas personas traten de tergiversar la historia y cuenten algo que nada tiene que ver con lo que pasó en 1988", en alusión al homenaje que el viernes realizaron en ese mismo lugar representantes del Partido de la Revolución Democrática (PRD), de Convergencia, intelectuales e integrantes del organismo Dignidad Ciudadana, al panista Manuel de Jesús Clouthier del Rincón.

Afirmó que hoy el escenario es totalmente distinto al de hace 18 años, cuando Manuel J. Clouthier fue candidato de Acción Nacional a la Presidencia de la República, "porque entonces no existía un Instituto Federal Electoral formado por ciudadanos y las elecciones las organizó el mismo gobierno", entre ellos Manuel Bartlett, quien ahora apoya a Andrés Manuel López Obrador.

Gelista González subrayó que "Manuel Clouthier luchó junto con muchos de nosotros para que México cambiara sin odio y sin violencia. Por eso llegó al corazón, no al hígado, de miles y millones de mexicanos, y tiene derecho a que permanezca como debe ser, con la imagen de una persona pacifista que buscó que hubiera mayor apertura en el país".

Minutos antes, el todavía diputado federal y próximo senador, Federico Döring, pidió a Maquío perdonar a quienes le faltaron al respeto. "Lo que vinieron a hacer aquí (perredistas) no es resistencia civil, eso es vandalismo porril... Están tan cegados por el dolor, la frustración, la impotencia de la derrota electoral que no tienen estabilidad emocional y no son responsables de sus actos, por eso hay que perdonarlos y no hay que contestar la barbarie política y la virulencia con odio y resentimiento".

Al finalizar el breve homenaje a Clouthier, el líder del PAN capitalino denunció que las autoridades del Gobierno del Distrito Federal les han impedido colocar listones blancos en los puentes peatonales del Periférico, avenida Cuauhtémoc y Azcapotzalco. "Esto es injusto y autoritario, porque los moños no dañan al inmobiliario ni obstruyen algún tipo de señalización vial".

Posteriormente, Gelista González se trasladó, con no más de una veintena de panistas, a la calzada Canal de Miramontes, donde se enfrascaron en una "guerra verbal" con perredistas, cada bando colocado en un extremo de la escalera de un puente peatonal. Al grito de voto por voto, casilla por casilla, los primeros respondían "voto por voto, casilla por casilla, Felipe va a la silla", o con un "Sonríe, no gané".