octubre 02, 2009

Pide a panistas ser honestos e íntegros, Leticia Carrillo




Recordaron el 20 aniversario luctuoso de su esposo Manuel J. Clouthier del Rincón y de Javier Calvo

Claudia Beltrán
Noroeste

CULIACÁN._ Tener amor a México, luchar por ideales, ser honestos e íntegros, pidió Leticia Carrillo a los panistas que con misa y guardia de honor recordaron el 20 aniversario luctuoso de su esposo Manuel J. Clouthier del Rincón y de Javier Calvo.

"Para seguir con este camino de democratizar a México, tenemos que ser íntegros, tenerle mucho amor al país, mucho amor a la democracia, a México, a ese México que queremos, y por el que ellos lucharon", mencionó.

En el discurso que emitió previo a realizar una guardia de honor, y acompañada de Francisco Solano, dirigente estatal del PAN, y Jorge del Rincón, Carrillo recordó cómo su esposo y Javier Calvo ponían corazón a lo que hacían.

Además, manifestó, su esposo Manuel J. Clouthier, quien murió en un accidente automovilístico junto con el Diputado Javier Calvo el 1 de octubre de 1989, ambos ponían muchas ganas a los ideales.

Como parte de la democracia por la cual su esposo luchó, dijo, se debe tener en los puestos públicos a personas responsables, que quieran al país, y sobre todo, que sean honorables.

Manifestó que los funcionarios que no estén haciendo su trabajo bien, deben ser removidos, y por ningún momento solaparlos, ya sea porque son del mismo partido, o porque es el compadre.

"La gente no nos cree si no nos ve actuar con honestidad, y tenemos que ser congruentes, hay que recordarlos con cuanta alegría, con cuanto empuje, con cuanta fuerza hacían, trabajaban y luchaban por lo que creían", expresó.

"Aquí estamos en este momento añorando su presencia, pero él mismo decía que no podíamos llorar las cosas que se no habían ganado, que no había que llorar el México que se fue, pero que había que luchar por el (México) que tiene que venir", añadió.

Francisco Solano Urías mencionó que nadie por la vía pacífica luchó con la determinación, fortaleza y tesón, como lo hizo Clouthier del Rincón.

El rebelde espiado


A 20 años de su muerte, hoy se conoce cómo Manuel J. Clouthier del Rincón, aquel líder empresarial y político que le abrió un boquete al sistema priista, era uno de los personajes clave para los órganos de "inteligencia" del Estado mexicano

José Alfredo Beltrán
Noroeste

Segunda parte


LAS FICHAS DE MAQUÍO

CULIACÁN._
"¿Cuáles son sus principales enemigos políticos (de Maquío)?", "¿Qué principales nexos políticos y sociales, vicios y antecedentes penales tiene?", "¿Qué lugares visita y con qué motivos?".

Son algunas preguntas que debían responder los agentes y "orejas" de la Secretaría de Gobernación, en "los cuestionarios de investigación política" a líderes empresariales y políticos como Manuel J. Clouthier Del Rincón.

De 1961 a 1989, año de su muerte, Maquío fue vigilado por los órganos de seguridad e "inteligencia" del Estado mexicano, revelan documentos oficiales entregados a Noroeste mediante la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental.

Una "razón" poderosa había para hacerlo: el ex candidato a la Gubernatura de Sinaloa era un "enemigo del régimen", en los años de presidencialismo y autoritarismo priistas.

"¿Cuál es su relación actual y particularmente con el C. Presidente de la República?", se consigna en una de las fichas, al parecer elaborada en 1985.

"Cuestiona constantemente al sistema político", era la respuesta del autor del documento.


'Reuniones secretas'


La "versión pública" del expediente de Clouthier Del Rincón, "desclasificado" por la Segob y en poder del Archivo General de la Nación, consta de casi Mil páginas.

Contiene decenas de fichas sobre "antecedentes personales", discursos, vigilancia sobre actos públicos y privados, reuniones, asambleas empresariales, análisis de su influencia y liderazgo, notas de prensa y sus primeras incursiones en el PAN, previo a su lanzamiento como candidato a la Gubernatura.

Esta información empezó a ventilarse en el sexenio de Vicente Fox, al entrar en vigor de la ley de acceso.
Aún no es posible conocer el "seguimiento" oficial de los tres últimos años de vida de Maquío, más intensos en el PAN: la lucha por la Gubernatura en 1986, por la Presidencia en 1988, su resistencia civil contra el "fraude electoral", y su muerte, el 1 de octubre de 1989.

Hay un eje rector en la mayoría de documentos sobre el personaje, procesados durante los sexenios de Luis Echeverría, José López Portillo y Miguel de la Madrid: el seguimiento con fines políticos.

En esos años importaba más enfatizar quién estaba "en contra del sistema". Quién criticaba y disentía.

De la revisión de fichas, la mayoría firmadas con iniciales, queda documentado además cómo datos recabados por estas áreas, primero de carácter interno, sobre "reuniones secretas", se ventilaban luego en columnas de diarios como Excélsior, Unomasuno y otros medios.

Por ejemplo, el 21 de febrero de 1976 se consignó que como directivo de Coparmex en Sinaloa asistió a una reunión donde afloró su rebeldía e inconformidad contra el régimen.

"En 1976 asiste a la reunión clandestina de Chipinque, en Monterrey, en donde propone que la Iniciativa Privada financie una guerrilla contra el Estado Mexicano, como respuesta a las decisiones presidenciales para controlar al sector empresarial".

Incluso estas oficinas públicas reportaban con anticipación qué desplegados aparecerían en la prensa al día siguiente. Eran los tiempos también del control casi absoluto sobre la prensa, no sólo a través de la publicidad y el subsidio oficiales, sino mediante la distribución de papel, vía Pipsa.

Empresarios en la mira


En los años 70, Sinaloa vivía inestabilidad social, violencia, invasiones a predios agrícolas y acciones radicales de grupos guerrilleros, como la Liga 23 de Septiembre.


Javier García Paniagua, Fernando Gutiérrez Barrios y Miguel Nazar Haro, ex titulares de la Dirección Federal de Seguridad, y las áreas de "investigaciones políticas y sociales" de la Segob, registraban los hechos, conflictos que pudieran generar "ingobernabilidad" o pusieran en riesgo el dominio del PRI en municipios y estados, aunque esto ya en la década de los 80.

A ello se sumaba la confrontación entre el régimen de Luis Echeverría con los empresarios, que se manifestaban en contra de políticas oficiales "populistas", de intervencionismo y autoritarismo. O de la corrupción e ineficiencia en la mayoría de las 937 empresas paraestatales, existentes hasta agosto de 1982, que despilfarraban recursos del pueblo.

Por esta actitud crítica se tomaba nota de todas las actividades del organismo, con intensidad a partir de 1978, cuando Maquío comienza su liderazgo a nivel nacional, a través de Coparmex y el Consejo Coordinador Empresarial.

No había visita del sinaloense por cualquier parte del país que no fuera monitoreada y documentada. Se anotaba el número de asistentes, sus nombres, y los detalles, hora por hora, a estas reuniones.

Y hasta sus ausencias del país, para misiones empresariales en Estados Unidos, con fecha de salida y de regreso. Sus comidas con embajadores de Alemania, Estados Unidos, y reuniones privadas.

Asambleas de la Unión Social de Empresarios de México, Coparmex, Concanaco, Concamin. Convenciones, discursos. Las fichas eran llenadas lo mismo por "orejas" de Nayarit, que de Acapulco, Coahuila, Guanajuato, Mexicali, Mérida, Ciudad Juárez.

"La conferencia del señor Manuel J. Clouthier terminó sin ningún incidente", se concluía en varias de éstas.
También se llevaba el registro de las divisiones entre las cámaras empresariales.

En otros documentos se registraban íntegros los discursos, en los que Maquío convocaba a opinar, criticar y proponer, para lograr un país más democrático.

A los empresarios de la época, con Clouthier a la cabeza, les preocupaba el manejo irresponsable de la economía, el endeudamiento externo a cambio de dar en aval el petróleo, las altas tasas de inflación.

Pero la ruptura entre empresarios y Gobierno fue el anuncio de nacionalización de la banca el 1 de septiembre de 1982 por José López Portillo, que para los hombres de negocios atentaba contra la libre empresa y porque con esta medida el Gobierno sería el que decidiera el uso y destino del patrimonio de los mexicanos.
Este episodio fue clave para Clouthier.

"La patria somos todos y las decisiones no las puede tomar un solo hombre", acusó, "esta decisión debió ser por plebiscito nacional y no decisión de un solo hombre".

La DFS realizó un amplio reporte nacional del impacto de la medida en todos los estados.

La ficha sobre Sinaloa consignó: "Las clases populares de esta ciudad coincidieron en expresar que ya era necesario que el Gobierno frenara la salida desmedida de capitales. Por su parte, algunas personas señalaron que el Señor Presidente José López Portillo primero sacó su dinero del país, y que cuando ya estaba protegido, al igual que el de su familia, tomó esta medida".Luego de la medida de nacionalizar la banca, Maquío organizó los foros "México en la libertad" en distintos puntos del país. A éstos asistían, según las fichas de Segob, "miles de personas".

El reclamo era el mismo. La concentración absoluta de poder en el Ejecutivo y la falta de independencia de los poderes Legislativo y Judicial.

Sinaloa no fue la excepción y el 8 de noviembre de 1982, los agentes de Segob reportaron "una reunión de empresarios liderados por Clouthier y Jorge del Rincón, periodistas de Noroeste, para atacar al Gobierno".

De Noroeste se referían como "bastión del PAN". Pero el énfasis se ponía en el enfoque y tono de los participantes.

"Margarita Bon Bustamante, quien habló de la participación de la mujer, no atacó al Gobierno, sino que solicitó la unión de esfuerzos para lograr un México mejor", se consignó.

'Candidato difícil de pelear'

En los últimos años de su vida Maquío saltó del liderazgo empresarial al político a través del PAN, al cual se afilió en 1984. Su presencia elevaría los bonos del PAN, tanto en Sinaloa como en el país.


Desde que apoyó a su tío Jorge del Rincón Bernal como candidato a la Alcaldía de Culiacán en 1983, Gobernación empezó a consignar los nuevos ataques a Maquío, mediante volantes y caricaturas de él, con leyendas como "el PAN… otro negocio más".

También se documentaban oficialmente el robo de ánforas en casillas y hasta la censura a estaciones de radio que abrieran sus espacios a la oposición.

Luego vendrían huelgas en sus empresas y nuevas invasiones a sus tierras, que para los actores empresariales de esos años eran una clara represión del Gobierno contra él.

Los agentes reportaron, también con lujo de detalle, todos sus pasos en el PAN.

Su participación activa en comités de financiamiento, reuniones de trabajo, con horas, lugares de ubicación.
"El ingeniero Clouthier", se consigna en una ficha del 10 de mayo de 1985, "manifestó que el sistema político mexicano caracterizado por un gobierno paternalista, un presidencialismo feroz y unipartidista está por caer".
Su incorporación en 1984 al PAN, despertó mucho interés en el sector oficial.

Tanto que en octubre de ese año, uno de los agentes de Gobernación consignó:

"Se sigue ahora con más insistencia que el candidato del PAN para la Gubernatura de Sinaloa puede ser precisamente el ingeniero Manuel Clouthier, ex líder de Coparmex, que sería en términos reales un candidato de la oposición muy difícil de pelear por cualquier candidato del PRI; "Se seguirá investigando e indagando sobre este particular, ya que en mi concepto reviste capital importancia tener datos más precisos sobre las tendencias del PAN y sus posibles nominaciones de candidatos en el estado de Sinaloa".

Tres años clave

Las fichas y documentos de 1986 a 1989 aún no están disponibles y abiertos al público. Maquío murió el 1 de octubre de 1989, en un accidente automovilístico, cuando ya era Presidente del país Carlos Salinas de Gortari.

octubre 01, 2009

Manuel J. Clouthier: ‘Maquío’ fue un ciudadano comprometido

Juan Arvizu
La Vanguardia

A 20 años de su deceso es recordado el ex candidato presidencial panista

MÉXICO, D.F.- Un día como hoy pero de hace 20 años falleció Manuel J. Clouthier —el ya legendario “Maquío”, el hombre que movilizó a sectores de la sociedad en los 80— y la gente se volcó en el duelo por la pérdida del líder que los había puesto de pie frente al sistema político.

“Ese 1 de octubre de 1989, ‘Maquío’ ya no era nuestro. El ejemplo fue el día del sepelio: el quería que lo enterraran rapidito, y todo fue al revés. La gente lo cargaba para todos lados; se lo llevó, nos lo quitó y lo anduvo paseando tres días por todo Culiacán. Era de ellos”, reseña su hijo Manuel Clouthier Carrillo.

Con la vehemencia de la casa familiar, relata: Esa entrega de la gente era la respuesta a un hombre generoso, un ciudadano que se comprometió al extremo, que fue desprendido de los bienes materiales y hasta de su familia, dedicado a una causa de tiempo completo, en la que buscó que los hombres debían verse de frente, pues “en México sigue habiendo mucha gente que ve para abajo y mucha gente que ve para arriba”. Su hijo, diputado federal por el Partido Acción Nacional, recuerda en su oficina del Palacio Legislativo: “Decía que el chiste no es cambiar de amo, sino dejar de ser perro”. Y en efecto, “el cambio de amo en México no necesariamente soluciona las cosas. ¿No será tiempo de dejar de ser perro?”.

La movilización que alentó Clouthier lo llevó a ser candidato presidencial, en los comicios de 1988, cuando “se cayó el sistema”. Y el papel que jugó le dio pase a la historia y al presente, o sea, el proyecto de Maquío sigue, porque aquello que lo movió fue México, ningún interés personal, dice su hijo.

El diputado Clouthier Carrillo tiene el tipo y las facciones de su padre, menos embarnecido, pero expresivo, enérgico, resuelto. Tiene en los labios las frases que decía el líder a las multitudes: “Hay dos clases de hombres contra los que debemos de luchar, decía, los que pisan y los que se dejan pisar”.

Inevitable que al oír al diputado Clouthier Carrillo, verlo inquieto en su pequeña oficina de San Lázaro, seguir sus ademanes, se despierte el recuerdo de aquél presidente del Consejo Coordinador Empresarial que era una furia tras escuchar al presidente José López Portillo —en el salón de sesiones— nacionalizar la banca, en septiembre de 1982.

“Se le cae un velo, de que se podía seguir influyendo desde el cabildeo, desde estar cerca del poder, y se da cuenta de que el problema de México era político y no económico, aun cuando padecíamos una de las peores crisis”. El destino del país no podía, señalaba, quedar supeditado a un enfermo de poder, que rayaba en la locura.

Buscó generar un despertar ciudadano, y le decía a la gente que luchara donde le diera la gana, que se metieran, participaran. “Buscó despertar la dignidad ciudadana”. Dice que el mexicano creyó que con la alternancia, su participación no era necesaria, que se podía delegar la transición al Gobierno. Pero el sistema no se transforma solo. “‘Maquío’ decía: ‘¿Cuándo has visto que un puerco suelte una mazorca? Se la tienes que quitar a golpes de participación’. Hoy es necesario retomar la participación”.



Política, noble actividad

Explica que mientras “el discurso de todos los medios es que la política es cochina”, para “Maquío” la política no es sucia, es noble; es la gestora del bien común. Por lo que el llamado es actual: que todo mundo participe desde su trinchera, para que construyamos un país donde las instituciones funcionen y dejemos de preocuparnos por quién llega.

“Sea un loco como López Portillo, otro bruto como De la Madrid, otro rata como Carlos Salinas o un pusilánime como Fox, como el segundo Fox, quiero aclarar. Hay uno, el primero, de gran visión y arrojo, y el otro, después de Martita, pusilánime. Yo digo: a Sansón, Dalila le cortó el pelo; a Fox, Martita le cortó otra cosa”, dice.

A Ernesto Zedillo no lo menciona, porque “creo que ha sido buen presidente, porque fue responsable y discreto y se atrevió a hacer lo que tenía que hacer, sin querer ser popular, y eso hay que aplaudirlo, sobre todo en un político mexicano”.

Clouthier, el candidato presidencial del PAN en 1988, cuando se cayó el sistema, elaboró un estudio estadístico de los resultados oficiales y concluyó que hubo empate técnico y que debía llevarse a cabo otra elección para saber quién ganó.

Con un razonamiento matemático halló que le restaron votos para sumarlos a Salinas, pero no tenía elementos para alzarle el brazo a Cárdenas, y se negó a hacerlo, a petición incluso del mismo ingeniero.

Manuel Clouthier era un hombre que quería vivir intensamente y morir joven (alcanzó los 55 años).

Recuerda su hijo: en un homenaje póstumo en El Universal, casa editorial donde tuvo libertad para escribir, otro articulista, Heberto Castillo —de izquierda— dijo de él que había sido un burgués que se había convertido en un hombre de lucha. “Hoy digo que una gran cantidad de hombres de lucha se han hecho burgueses. Qué tristeza”.

Era un pensador que escribía en El Gran Diario de México de sus ideas de llevar al país hacia la libertad, tarea que gozó sin censura. Publicaba los miércoles.

Espiaban a Maquío Clouthier

FICHAS DE SEGOB

Recibía un escrupuloso seguimiento por parte de "orejas" y agentes en su vida privada, bienes, discursos y actos públicos y privados

José Alfredo Beltrán
Noroeste

CULIACÁN._ Fichas y documentos oficiales de la Secretaría de Gobernación revelan que Manuel J. Clouthier Del Rincón recibía un escrupuloso seguimiento por parte de "orejas" y agentes en su vida privada, bienes, discursos y actos públicos y privados.

Para la extinta Dirección Federal de Seguridad y las diferentes áreas de "investigaciones políticas" de los sexenios de Luis Echeverría, José López Portillo y Miguel de la Madrid, el líder empresarial y político fue un personaje clave, según consta en un expediente de casi mil hojas, entregado a Noroeste.

La "versión pública" del documento fue obtenido mediante la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental.

Con la derrota del PRI en 2000, el Gobierno federal de Vicente Fox empezó a "liberar" miles de expedientes sobre personajes públicos, hechos violatorios de derechos humanos y episodios históricos del país.

Decenas de fichas sobre "antecedentes personales" fueron elaboradas por agentes de Gobernación de 1961 hasta 1985, año hasta el cual es posible consultar la información sobre el ex candidato a la Gubernatura y a la Presidencia, quien murió el 1 de octubre de 1989.

En respuesta a las críticas al sistema presidencialista y autoritario, el Gobierno federal realizaba "investigaciones política personal" a sus "adversarios".

20 aniversario luctuoso

Maquío murió en un accidente automovilístico junto al Diputado Javier Calvo, el 1 de octubre de 1989. El PAN le realizará hoy una misa en Catedral, a las 18:00 horas.

20 años

"Caray... como pasa el tiempo..." Escribió mi padre en alguna ocasión.

20 años hace que un país incrédulo, anonadado, recibió una noticia devastadora, que caló profundamente en el ánimo de muchos millones de mexicanos.

En mi caso provocó una profunda herida que aún no sana, y dudo mucho que algún día termine de sanar.

Eran alrededor de las once de la mañana, tal vez un poco mas tarde. Nos encontrábamos en el pequeño auditorio de las oficinas del Comité Nacional del PAN, con varios jóvenes y algunos más, entrañables amigos del municipio de Atizapán de Zaragoza, en un curso, no recuerdo el tema, impartido por los queridos Norberto Corella y 'Cocoa" Calderón Hinojosa.

Esa mañana de domingo nos encontrabamos ahí aprendiendo seguramente sobre los principios, tan profundos y, a la vez, tan prácticos de la doctrina panista.

Como a tantos y tantos mexicanos que, hasta pocos meses antes, vivíamos decepcionado de la política mexicana, Maquío llegó a nuestras vidas, a la vida de nuestra patria y removió sus cimientos, nos generó esperanza, nos involucró en su lucha, que tenía que ser la de todos, y no nos dió cuartel para enfrentar la tarea.

A partir de que en un mítin, al que sólo fui como acompañante y sin ninguna espectativa, en el Toreo de Cuatro caminos, mi familia y yo participamos de manera entusiasta, pero aislada repartiendo volantes que recogíamos en el comité estatal del PAN del Estado de México, precisamente junto al Toreo. Hicimos mantas, invitamos a amigos y desconocidos a no quedarse fuera de esta gran oportunidad que tenía México de salir adelante. Poco después, por recomendación de Javier Paz, en ese momento presidente estatal del PAN, nos hicimos presentes en el Comité Municipal del PAN en Atizapán de Zaragoza. No fuimos los únicos, decenas de familias como la nuestra se acercaban a ver en que podían apoyar, de que manera podían ayudar a que este gran movimiento nacional, que se iniciara con la elección del Maquío como candidato del PAN, pudiera rendir frutos.

Nunca como entonces vi en el ánimo de la gente de a pie, de las personas que viajaban en transporte público, de la mayoría de las personas con las que platicábamos, cercanas y lejanas, conocidas y desconocidas, el aliento de la esperanza, del "si se puede", de que nuestra participación, la de cada uno, es importante y trascendente.

Mítines siempre alegres, caravanas de cientos, quizá miles, de automóviles. La familias en pleno, hijos, padres, abuelos, tíos, reunidas frente al líder: "Yo voy delante" decía... "pero sólo unos pasos, no me dejen solo porque solo no hago nada".

Y así transcurrió una campaña, mi primera campaña, de tiempo completo. Nada tenía importancia, sólo lograr el objetivo... ¿Y cual era este? Simplemente, como dijera Gómez Morín, "Mover las almas". Y las almas no sólo se movieron, se sacudieron el letargo provocado por tantos años de dictadura, se sacudieron el egoísmo y la apatía y salieron a la calle, a demostrar su indignación, siempre de manera –y esto fue verdaderamente notable– de manera respetuosa al adversario, porque no había enemigo.

Familias que se mantenían firmes, siempre frente a la velada amenaza de judiciales, soldados, granaderos que, junto con nosotros casi siempre terminaban diciendo, de manera a veces discreta y a veces no, "Los azules son del PAN".

Vinieron las elecciones, el fraude anunciado, la posición siempre correcta del Maquío y la no tan correcta y, en mi opinión, oportunista de Cárdenas, el desánimo de la gente y la incredulidad, la recolección de firmas para pedir la anulación de la elección, la gente de clase popular en su mayoría, preguntando "¿Qué pasó? Si yo voté por Maquío y así lo hicieron toda mi familia y mis vecinos".

Posteriormente la calificación electoral. Estuve presente, con algunos amigos, casi todos los días en la Cámara de Diputados, gracias a que el entonces diputado Astolfo Vicencio nos franqueaba la entrada. Vivimos el voto irresponsable, automático y tramposo, de los diputados del PRI, de manera especial el de Ignacio López Tarso, que lo único que haciá era leer el periódico, actividad que interrumpía cuando le avisaban que era momento de levantar el dedo.

Las protestas, la Resistencia Civil Activa y Pacífica –no malas imitaciones–, el don de gente de los personajes del PAN para con nosotros los jóvenes, que por primera vez nos involucrábamos en estos menesteres, Don Luis, Carlos Castillo, el mismo Diego, Cecy Romero y tantos otros que se daban el tiempo de platicar con nosotros en mítines, en las oficinas del PAN, en las 'taqueadas' que nos permitían seguir en la actividad constante.

La presencia de Maquío en la Cámara de Diputados, donde presentó como un humilde Soldado de la Democracia.

Los mítines y la huelga de hambre, en la que participamos brevemente, pidiendo la Reforma Electoral

Y llegó ese domingo 1 de octubre, Norberto y Cocoa diciendonos: "Acabamos de recibir por el radio (de onda corta) una muy mala noticia..." La incredulidad, siendo este pequeño grupo los primeros que nos enterábamos, el llanto, el tan difícil comunicarlo a familiares y amigos. La misa que se hizo en la colonia Cuauhtémoc, la reunión de cientos de personas también incrédulas, conmovidas y muchas de ellas, enojadas y pidiendo justicia, en El Ángel.

El viaje a Culiacán en coche, el paso por el lugar donde supuestamente ocurrió "el accidente". La misa. La procesión en los que, después me enteré, fueron 16 kilómetros de caminata al panteón, de los cuales sólo recuerdo el calor y a los bomberos que pasaban, a cada tanto, echándonos agua para refrescarnos.

El adiós en la tumba; la lona que dejamos dentro, la que tantas veces y en tantos mítines desplegamos y que decía "Atizapán presente".

Y el regreso, la tristeza, la desesperanza.

La campaña pro monumento y las misas anuales en Catedral.

Los destellos en las campañas de Diego, Vicente y Felipe.

Querido Maquío.

Fuiste el modelo, el personaje a seguir. Después de ti México no volvió ni volverá a ser igual que antes. Ojalá más personas te recordaran y, sobre todo, recordaran el por qué de tu lucha, de tus ideales y tu congruencia.

Hoy, a 20 años, con un recuerdo vivo y aún con lágrimas en los ojos, me digo: "Caray... como pasa el tiempo..." en este país, en el que no pasa nada.

beto bolaños